La neurona
es la unidad anatómica y funcional del tejido nervioso, tal y como lo describió
D. Santiago Ramón y Cajal. Es una célula especializada en la recepción,
integración y transimisión de señales. Gracias a las neuronas pensamos,
sentimos, nos movemos, captamos estímulos, imaginamos…
Las señales
que se transmiten de unas neuronas a otras pueden ser de tipo eléctrico o de
tipo químico, en este último caso se utilizan unas moléculas especializadas que
se llaman neurotransmisores.
En cada
neurona existen cuatro zonas diferentes
- el pericarion que es la
zona de la célula donde se ubica el núcleo (Fig 1), y desde el cuál nacen
dos tipos de prolongaciones
- las dendritas que son
numerosas y aumentan el área de superficie celular disponible para recibir
información desde los terminales axónicos de otras neuronas
- el axón que nace único y
conduce el impulso nervioso de esa neurona hacia otras células ramificándose en su porción terminal
(telodendrón)
- uniones celulares
especializadas llamadas sinapsis, ubicadas en sitios de vecindad estrecha
entre los botones terminales de las ramificaciones del axón y la
superficie de otras neuronas


